Me despierta la luz del sol que se filtra a través de las ventanas de mi habitación. Por un momento me extra?a que Lianhua no hay venido a despertarme, pero rápidamente recuerdo que hoy es mi primer día libre después de mi vuelta a las clases tras el ataque que sufrí la noche de mi séptimo cumplea?os.
Al recordar mis clases, me entra un escalofrió al recordar repentinamente mi clase con Jiaoliu Feng y como me hizo repetir una y otra vez el escenario de mi ataque mientras explicaba todas las variantes de lo que podría haber hecho. Solo espero que no intenten asesinarme otra vez solo para no tener que soportar otra clase como esa.
Pero ahora que es mi día libre, es hora de hacer lo que me propuse durante mi cumplea?os, por lo que llamo a Lianhua y le pido que me lleve al estudio.
Tras pasar por el ritual de todas las ma?anas con la ayuda de Zhi Meilan, Lianhua me lleva al despacho donde empiezo a intentar dise?ar y dibujar una silla de ruedas que se pueda fabricar con los conocimientos técnicos que creo que tienen aquí y los materiales que conozco.
Sin embargo, a medida que avanzo, me topo con los límites de los materiales disponibles y las técnicas de fabricación que aquí se manejan. La madera y el metal son difíciles de trabajar sin las herramientas adecuadas, además de hacer que la silla sea demasiado pesada. Pero por fortuna el mimbre y el bambú son abundantes, y pocos materiales tienen su mezcla de resistencia y ligereza.
Una vez decido que usare bambú para el marco de la silla y las ruedas y el mimbre para el respaldo y el asiento, ya que las ventajas superan a los inconvenientes, mi dise?o avanza rápidamente con el paso de las horas, con la ocasional interrupción de Lianhua que entra para ver como estoy. Juro que desde la noche del ataque cada vez se parece más a una mama oca.
Al final termino y al revisar, veo que mi dise?o, aunque funcional, no es ideal. El mimbre es resistente y ligero, pero no ofrece la comodidad necesaria para largas horas de uso.
"Al menos será ligera", murmuro para mí misma, intentando ver el lado positivo. Pienso en cómo podré mejorar la comodidad con varias almohadas bien colocadas y sigo trabajando, ajustando los detalles finales del dise?o, cuando decido que es hora de pedir ayuda.
Llamo a Lianhua con el cordón que tengo para avisarla, pero mientras espero, no puedo dejar de divagar sobre cómo mejorar su uniforme ahora que se su secreto. ?Qué le quedaría mejor a mi doncella ninja? ?Un traje de doncella estilo francés al estilo del anime Mahoromatic? ?O algo más moderno y estilizado como el traje de 2B de Nier? Aunque, quizás, lo más apropiado sería un atuendo tradicional de kunoichi.
Mis poco realistas pensamientos son interrumpidos por la llegada de Lianhua. Su figura esbelta y ágil se desliza silenciosamente hasta mi lado.
" Zhāohuán Wen, ?me llamo?" pregunta con una voz calmada y respetuosa.
"Sí, Lianhua. Necesito que lleves estos dise?os a alguien que pueda fabricarlos", digo, entregándole los papeles "Si no puedes, tendré que pedírselo a mi madre."
Lianhua examina los dibujos con una ceja ligeramente levantada "?Qué son estos dise?os?"
"Es una silla con ruedas en la que pueda sentarme. Para moverla, solo necesitarán empujarla. Así no tendrán que cargarme en brazos todo el día", explico con entusiasmo.
Lianhua frunce el ce?o "No veo la necesidad de hacer esto. Si no quiere que la carguen, podemos llamar a unos criados para que la lleven en un palanquín."
"Ni hablar", respondo firmemente. "Dentro del palacio no pienso usar palanquines. Además, mi invento puede usarse dentro de los edificios, cosa que un palanquín no puede hacer."
Observo cómo Lianhua mira detenidamente los dibujos. Casi puedo escuchar sus pensamientos sobre mis pedidos aparentemente irracionales. Finalmente, tras un momento de silencio, asiente.
"Puedo llevar su pedido al Shangshu. él se encargará", dice con tono neutral.
"Perfecto", respondo, sintiéndome aliviada.
Veo como Lianhua sale del estudio para cumplir mis órdenes y vuelvo a mirar en mi escritorio mientras empiezo a pensar en que últimamente el poco entretenimiento que tengo que se considera apropiado para mi condición y edad se está volviendo repetitivo, por lo que tal vez sea hora de importar algo que no sea funcional y solo sea entretenido.
Con lo que tengo ahora a mano, solo se me ocurre fabricar una bajara de cartas mientras intento decidirme si por una baraja espa?ola o de póker, pero al final mi decisión se convierte en sí quiero o no traer a este mundo el horror del Texas Hold'em.
Unos días después de que renunciara a los juegos de cartas ya que tienen como una media docena de tipos distintos y meter otro ya seria saturar la cosa demasiado, me encuentro en el patio de mi madre para ense?arle mi solución, juegos de tablero clásicos que puedan ser considerados dignos para las mujeres, ya que los que tienen aquí son principalmente de tipo estratégico como el Ajedrez Chino y el Go, por lo que está mal visto que lo jueguen las mujeres.
“?Y cómo dices que se llama este juego?” me pregunta mi madre mirando el tablero de ajedrez y las piezas redondas de madera de color blanco y negro que saco de una caja lacada y le pongo delante.
“No le he puesto nombre todavía, solo es algo que se me ocurrió para pasar el tiempo”, le contesto mientras coloco las piezas y mientras lo hago le explico a ella y al resto de doncellas que están en el patio las reglas del juego conocido como las Damas.
Evidentemente, al principio mi madre está un poco perdida, pero las reglas de las Damas son sencillas y rápidamente se hace al juego y empieza a ofrecer un poco más de resistencia.
Mientras jugamos, aprovecho para hacerle a mi madre una pregunta “Madre, he hecho una copia del juego como regalo para el Emperador como hice con el ábaco, pero crees que es mejor ?Qué le enviemos una carta diciendo que tengo un regalo para él o enviárselo directamente?”
Mi madre parece pensar un momento su respuesta “Creo que es mejor que se lo mandes directamente. Y creo que sería buena idea, dado que todavía no le has puesto un nombre, que cuando redactes la carta de presentación del regalo se lo digas y le pidas humildemente que le dé un nombre.”
“Muchas gracias por el consejo, madre”, le digo mientras vuelvo a colocar las fichas al terminar la partida. “Creo que es mejor que me encargue de ello ahora mismo, ya que cuanto antes lo haga mejor.”
Le hago una se?a a Lianhua para que me recoja y mientras salimos del patio le digo a mi madre “Puedes quedarte con el juego, ya que este lo hice como regalo para ti.”
No espero a que responda y le pido a Lianhua que me lleve a mi estudio, donde guardo la caja lujosamente adornada que contiene el tablero y las piezas que mandé hacer para mi padre, junto con un peque?o libro de instrucciones.
Le digo a Lianhua que me siente y me pongo a redactar la carta de presentación del regalo, así como la petición de que le ponga nombre al juego. Aunque estoy casi segura de que a mi padre le da lo mismo lo que ponga, estoy seguro de que habrá gente por el camino que leerá la carta, por lo que me esfuerzo en hacerla lo más formal y rígida posible.
Mientras estoy ocupada con la carta, entra una doncella y le entrega una nota a Lianhua, que tras echarle un vistazo me dice “Zhāohuán Wen, el Shangshu ha enviado esta nota diciendo que Jiǎngshī Zhao Liang, el maestro artesano encargado de hacer su silla ha pedido que vaya a verle.”
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Miro a Lianhua y le pregunto “?No dice la razón por la que me pide que vaya?”
“No, Zhāohuán Wen”, me contesta Lianhua. “Solo pone que ha hecho una petición de verla para poder terminar su encargo.”
“Déjame terminar la carta para mi padre y vayamos a ver que quiere. Con un poco de suerte ya la tendrá terminada”, le contesto.
Veo que Lianhua suspira al escuchar como llamo al Emperador, pero ya está acostumbrada a que en su presencia lo llame así y no dice nada. Mientras escribo la carta, me detengo un momento y como decisión de ultimo momento decido hacer referencia a las sillas de ruedas y solicitar su perdón por no enviar una, ya que con su excelente salud no es necesario que use una. Y con esto, me cubro las espaldas contra cualquier comentario malicioso sobre no haber dicho nada sobre el asunto.
Tras terminar la carta la dejo encima de la caja lacada mientras Lianhua llama a una doncella para que se la lleven al Shangshu, tras lo cual le pido a Lianhua que me lleve a ver al artesano.
Lianhua me coje y salimos del pabellón seguidas de nuestras eternas guardaespaldas. Esta vez el paseo es largo y dejamos una larga lista de funcionarios que todavía nos miran con curiosidad a pesar de que ya tendrían que estar acostumbrados a mí, pero al final llegamos sin contratiempos a la zona del palacio interior dedicada a los artesanos que se encargan de fabricar los bienes de uso interno del palacio.
Lianhua le pide a una de la Nei Wei que pregunte por Jiǎngshī Zhao Liang. La Nei Wei se aleja para preguntar a uno de los Jin Wei que están por allí, que se ofrece a guiarnos hasta su taller.
Guiados por el Jin Wei, llegamos a nuestro destino, y tras agradecer al hombre su ayuda, le digo a Lianhua que entre, lo cual hace seguidas de una Nei Wei.
Al entrar veo varios hombres trabajando en la fabricación de muebles de mimbre. Al entrar, todos se nos quedan mirando y rápidamente se paran y se inclinan para mostrarnos su respeto.
“?Uno de ustedes puede avisar a Jiǎngshī Zhao Liang que Zhāohuán Wen ha venido a verle?” les dice Lianhua.
Uno de los artesanos se levanta y se dirige a una puerta que esta al fondo del taller y entra, saliendo al poco acompa?ado de un hombre larguirucho y delgado completamente afeitado, vestido con los que claramente son ropas de trabajo pero de mucha mejor calidad que los hombres que están en el taller.
Se acerca a nosotras y se inclina antes de hablar “Es un honor que haya venido tan pronto, Zhāohuán Wen.”
“Según su carta era necesaria para algunos últimos detalles, Jiǎngshī Zhao Liang”, le digo al artesano.
“Si, Zhāohuán Wen”, me contesta. “Aunque sus dibujos eran muy detallados, he tenido que cambiar algunas cosas para poder hacerla. Y quería que la viera para que diera su visto bueno antes de entregársela.”
Me pregunto qué cosas habrá tenido que cambiar. Creía que había adaptado bien mis peticiones al nivel tecnológico que creía que tenían por aquí, pero está claro que todavía hay detalles que se me han escapado.
Jiǎngshī Zhao Liang nos guía a través de la puerta por la que llego a lo que supongo será su taller personal. Allí, en medio de la sala, esta lo que claramente es una silla de ruedas. Pero su dise?o, sobre todo las ruedas peque?as, no es el que dibuje.
Al llegar, Jiǎngshī Zhao Liang comienza a explicarme los cambios.
"Las ruedas peque?as no podían ser de bambú", dice con tono serio. "Su tama?o las hacía demasiado frágiles para soportar el peso, así que tuvimos que hacerlas de madera."
"Entiendo, pero ?Por qué eso ha hecho que las pusierais detrás?" pregunto, preocupada.
"Bueno, eso nos llevó a tener que fabricar algunas piezas en metal", continúa Jiǎngshī Zhao Liang. "Estas piezas son similares al dise?o que dibujaste para hacer las ruedas móviles, pero el ser de metal hicieron que aumentara el tama?o. Así que, al colocarlas delante, quedaba poco espacio para las piernas de la persona sentada."
Asiento, viendo el problema.
"Entonces, ?eso hizo que las pusierais detrás?" le pregunto.
"Si. Se me ocurrió mover un poco más adelante las ruedas grandes y poner las peque?as atrás", explica con una sonrisa. "De esta manera, la silla mantiene la estabilidad, es más cómoda para la persona sentada y no estorba demasiado a quien tenga que empujarla."
"Me parece una solución ingeniosa," respondo, aliviada. "?Gracias por pensar en eso!"
Jiǎngshī Zhao Liang asiente con humildad, satisfecho con el resultado.
“?Entonces está satisfecha con el resultado, Zhāohuán Wen?” me pregunta.
“Tendría que probarlo para dar mi veredicto”, le contesto. “?Puedo probarlo ahora?”
“Por supuesto, Zhāohuán Wen”, me contesta mientras hace un gesto con su mano hacia la silla.
Le indico a Lianhua que me siente en la silla, y ella lo hace con cuidado.
La nueva disposición de las ruedas grandes hace que sea un poco más complicado sentarme, pero Lianhua pronto le coje el truco.
Hago una mueca al comprobar la comodidad de la silla.
"Es evidente que necesito un cojín si voy a estar sentada mucho tiempo”, le digo a Jiǎngshī Zhao Liang.
“No se preocupe, Zhāohuán Wen. Le proporcionaremos uno antes de que se marche”, me contesta sin inmutarse.
Otra cosa que noto es que la silla es bastante más amplia de lo necesario, por lo que le pregunto "?Por qué es tan amplia la silla?"
"Como está creciendo, pensé en hacerla un poco más grande para que no tenga que cambiar de silla tan seguido”, me contesta rápidamente.
"Gracias por tenerlo en cuenta", le digo mientras sonrío agradecida, y luego me dirijo a Lianhua. "Lianhua, empújame, por favor."
Lianhua parece dudosa, sin saber muy bien cómo proceder. Jiǎngshī Zhao Liang se adelanta para ayudar.
"Así es como se empuja y se maneja la silla", le explica, mostrando los movimientos adecuados.
Lianhua rápidamente se adapta y me da un par de vueltas por el amplio taller. El manejo es tosco y le cuesta girar, pero para un primer intento con la tecnología disponible, es un logro impresionante.
Le indico a Lianhua que se detenga y me giro hacia Jiǎngshī Zhao Liang.
"Felicidades, Jiǎngshī Zhao Liang. Has hecho un trabajo magnífico," le elogio sinceramente.
“Muchas gracias por sus palabras, Zhāohuán Wen”, me responde claramente contento por mi palabras, pero parece dubitativo un momento pero al final parece decidirse.
“?Le importa si le hago una petición, Zhāohuán Wen?” me pregunta mientras se arrodilla en el suelo.
Miro algo avergonzada a Jiǎngshī Zhao Liang debido a que es la primera vez que me pasa esto, por lo que rápidamente le contesto “Por supuesto, otra cosa es que pueda cumplirla. ?Qué es lo que queréis pedirme?”
“Vera, Zhāohuán Wen. Dentro de palacio hay varios nobles y altos funcionarios que a pesar de no tener sus problemas, debido a viejas heridas o su edad, les cuesta mucho andar y siempre tienen que ir acompa?ados de criados que los ayuden a moverse”, empieza a explicarme. “Mi petición es que me deje presentarles su invento para que lo usen.”
Mientras pienso en su petición, que me parece bastante rara debido al tema del cultivo y que pienso tendría que solucionar esos problemas, Jiǎngshī Zhao Liang continúa hablando en un claro intento de convencerme “Por supuesto, siempre dejare claro que el invento se suyo y yo solo me encargo de su fabricación.”
Lianhua parece que va a decir algo, pero hago un gesto con el brazo para impedirlo y le contesto “Jiǎngshī Zhao Liang, a pesar de que todo el mundo dice que me comporto de manera muy adulta, todavía soy una ni?a. Antes de contestarle tengo que hablar con mi madre y que ella de su permiso.”
Jiǎngshī Zhao Liang me mira, como si solo ahora se diera cuenta de mi edad y se sonroja avergonzado por su repentino pronto, por lo que se inclina hasta que su frente golpea el suelo “Le pido que me perdone, Zhāohuán Wen. No he sabido estar en mi lugar.”
“No hay nada que perdonar ante una petición tan sincera, Jiǎngshī Zhao Liang”, le contesto. “Cuando pueda hablar con mi madre, tomaremos una decisión y se la haremos llegar.”
Jiǎngshī Zhao Liang no dice nada, pero continúa arrodillado tocando el suelo con su frente, lo cual me empieza a incomodar y decido irme lo antes posible.
“?Puedo llevarme la silla o todavía tiene que terminar algo?” le pregunto a la figura arrodillada.
Jiǎngshī Zhao Liang finalmente se levanta y me contesta “No, Zhāohuán Wen. Ya está terminada, puede irse con ella si quiere.”
Sonrío mientras le miro y le digo “Pues si me consigue un cojín, nos iremos ahora mismo con la silla.”
Jiǎngshī Zhao Liang rápidamente busca y me trae un cojín bellamente adornado que Lianhua pone en la silla, tras lo cual suspiro aliviada ante la diferencia de comodidad, aunque todavía podría ser un poco mejor.
Agradeciéndole otra vez el trabajo a Jiǎngshī Zhao Liang y diciéndole que pronto tendrá noticias mías por su petición, hago que Lianhua empuje mi nueva silla de ruedas por el Palacio Imperial, seguidas de las Nei Wei que no dejan de mirar con curiosidad mi nueva adquisición.
Mientras volvemos al Pabellón y vamos dejando un reguero de nobles y funcionarios boquiabiertos por el inusual espectáculo, me sorprendo cuando Lianhua me hace de repente una pregunta que no esperaba “?Qué piensa de la solicitud de Jiǎngshī Zhao Liang, Zhāohuán Wen?”
Dándome cuenta de que la pega de la silla es que no puedo mirar a la cara a Lianhua cuando hablo con ella y me está empujando, le contesto “Que es una muy buena idea y tenemos que aceptar a toda costa. Y no solo eso, también tenemos que darle permiso para modificar el dise?o y que haga todos los cambios que quiera al mismo.”
Lianhua se queda en silencio un momento y continúa preguntándome con un tono dubitativo “?Pero eso no sería malo para usted, Zhāohuán Wen? Al final el dise?o no sería el suyo y su fama se vería diluida.”
“?De verdad piensas que hago esto por la fama, Lianhua? ?Cuándo me ha importado algo la fama?” le replico un poco molesta por su insinuación.
“Entonces no comprendo sus razones, Zhāohuán Wen” me contesta con un tono confundido Lianhua. “Tampoco puede ser económico porque todo lo que hacen los artesanos del palacio es gratuito, ya que reciben un estipendio por realizar su trabajo.”
“La razón es aún más sencilla que esa, querida Lianhua”, le contesto. “Cuantas más sillas haga, más hábil será haciéndolas. Y al hacerlas, ira puliendo su método y cada vez serán mejores y con menos problemas, porque lo que en el futuro, cuando tenga que cambiar esta…”
Dejo la frase en el aire, y Lianhua no me decepciona al contestarme “Sera mucho mejor que la que tiene ahora, que es la única que ha fabricado hasta ahora.”
“Exacto”, continuo. “No busco ni la fama ni que los posibles nobles o funcionarios que se beneficien de mi invento lo relacionen conmigo. Solo busco que mi vida sea un poco más cómoda, y si de paso la vida de alguien más también se puede mejorar, solo será un bonito a?adido.”

