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Capítulo 01: Espiríritus libres

  Espíritus libres

  Toda región del planeta tiene distintas creencias sobre criaturas y dioses que existen o que existieron. Muchas concuerdan en algún parecido, pero otras son diferentes. La pregunta que se hacen muchos es: ?Cuál es la verdadera?

  Debajo de la tierra se encuentra el inframundo, un lugar lleno de fuego por todas partes, repleto de jaulas que encierran entidades peligrosas que no deben ser liberadas y una gran habitación que guarda los espíritus de miles de criaturas que ya no existen. De repente una de las jaulas comienza a abrirse, se escucha el tenebroso sonido del acero oxidado moviéndose. Sonidos de pisadas salen de ella. Las criaturas que habitan allí corren en manadas para recibir al recién liberado, arrodillándose ante él. Aparece también alguien con forma más humana, lleva una armadura pesada anaranjada que le cubre todo el cuerpo excepto la cabeza, muy fornido, con un pelo largo que cae por su espalda de color marrón con un mechón que sobresale en su frente. Se arrodilla ante la jaula.

  —Mi se?or, por fin está libre —dice con un tono de respeto—. Hemos anhelado mucho este momento, no podemos esperar a que nos dé su primera orden.

  Cuando se abrió por completo la jaula se pudo observar a un hombre con forma humana, vestido nada más que con unos trapos viejos, tiene el pelo negro y muy largo al igual que una barba larga. El hombre toma un suspiro de aire y enseguida pronuncia sus primeras palabras.

  —Querido Ares y queridos demonios fieles —dice el extra?o con una voz ronca—. Después de tanto tiempo al fin soy libre, aun me siento débil, pero ahora que me he liberado podré empezar mi adorable venganza contra mi hermano.

  —Si mi se?or, haremos todo lo posible para cumplir su deseo, Gran Hades —refiriéndose con mucho respeto—. Pero se?or tenemos un problema, el escudo de fuerza del cielo sigue más fuerte que nunca, ningún demonio e inclusive usted podría siquiera acercarse.

  —Rayos —protesta Hades—, Zeus es muy astuto, no habrá manera de subir a por él, entonces tendré que hacer que baje.

  —Se?or, perdón que pregunte, pero ?Cómo piensa hacerlo? —interroga Ares—, los humanos han estado al borde de la destrucción muchas veces, pero Zeus no se ha mostrado, ?Cómo planea que lo haga ahora?

  —Tienes razón —afirma Hades—, pero creo que tengo una idea, algo que le hará temblar de miedo, algo que nos causó muchos problemas en el pasado y haré que vuelva. Ares llévame a la sala de los espíritus.

  —Sí se?or, como ordene —seguido de esto Ares se levanta y guía al dios a la sala de los espíritus.

  Al llegar ambos se detienen frente a la puerta, el dios Hades alza sus manos y usando lo que le queda de poder sin tocarla una luz brillante sale de la sala mientras la puerta se abre muy lentamente.

  —Ahora escucha bien mi plan Ares —explica el dios—. En esta sala se encuentran los espíritus de criaturas mitológicas, prehistóricas y hasta los animales que aún viven entre los humanos, todos ellos existieron hace a?os, pero fueron exterminados. Los liberaré para que posean el cuerpo de los humanos, serán como un parásito que les dará poderes y hará que se sientan fuertes, al ser fuertes se corromperán y se mataran entre ellos, cuando Zeus vea a sus antiguas creaciones infestando a sus amados humanos y ser la causa de más guerra y muertes, no podrá evitar asomar su cara y en ese momento tendré mi venganza.

  Después de que terminara de hablar varios espíritus comenzaron a salir de la sala y escapar a la superficie, enseguida empezaron a poseer los cuerpos de las personas. Después de que casi todas salieran, los dos últimos, uno blanco y otro negro, de tama?os gigantescos.

  —Se?or esos dos últimos eran... —comenta Ares.

  —Sí, exactamente —lo interrumpe el dios—, esos dos son las criaturas más poderosas que existieron y los que causaron la extinción de las demás: el Dragón del Vacío y el Dragón del Claro, el malo y el bueno, ahora sí, que comience la venganza.

  Con una risa desgarradora Hades simplemente observa el espectáculo desde su reino en el inframundo.

  Arriba en una enorme ciudad, los espíritus, imperceptibles a los ojos humanos, empiezan a meterse en los cuerpos de las personas. Uno en particular, el Dragón del Vacío, busca a su huésped.

  —No puedo creerlo —dice sorprendido—. El mundo ha cambiado mucho, estos humanos son más débiles de lo que pensé, ninguno parece tener un cuerpo suficientemente resistente para mí, solo terminarían explotando si intentaran usar siquiera una peque?a porción de mi poder.

  El espíritu del Dragón después de dar vueltas por la ciudad pudo encontrar a un humano de su agrado, un motociclista calvo con una musculatura muy notable y de un gran tama?o que traía un pantalón negro con botas del mismo color y una chaqueta oscura sin mangas abierta mostrando su torso.

  —Pero que tenemos aquí —dice sonriendo—, es lo que andaba buscando, este será mi huésped.

  El Dragón rápidamente se dirige en dirección al motociclista listo para entrar a su cuerpo, pero justo en el momento del choque un joven que iba corriendo a toda velocidad se atraviesa en el camino haciendo que el dragón se metiera por accidente en el cuerpo del joven.

  —?Noooo! —protestó El Dragón—. No puede ser, no es este el cuerpo que quería, este tipo es débil, no tiene casi ni músculos, esto es humillante no pienso darle ni un poco de mi poder a un ni?o débil como este.

  El muchacho se llama Daru Lesuke, tiene 15 a?os, va en último a?o de una secundaria peque?a de por allí, es delgado y sin mucha musculatura, sus ojos son negros al igual que su pelo, siendo este un poco largo y proporcionándole esconder su frente. Lleva una camisa blanca con un pantalón amarillo acompa?ado de unos tenis negros y una cadena con forma de cruz en el cuello. Trae su mochila en el hombro y va corriendo a toda velocidad.

  —Rayos, no sé qué paso ahí cuando choque con ese tipo, se sintió bastante raro —dice sarcásticamente Daru—, voy a llegar tarde el primer día de clase, genial.

  Después de correr varias calles, llega a la escuela.

  —Ya... Llegué —hablaba sofocado—. Me siento mareado, espero que no me dé un ataque ahora, esta maldita enfermedad es un asco.

  Caminando cansado se incorpora a las filas de su grupo junto con los otros estudiantes.

  —No conozco a nadie aquí —pensaba en su cabeza—. Creo que hay uno que otro que haya visto pero nada cercano con ninguno.

  La vista del muchacho se empieza a nublar, su cuerpo se siente pesado, un frío espantoso recorre todo su cuerpo y empieza a temblar.

  —No, ahora no por favor —dice mientras pierde sus fuerzas y termina desmayándose en el suelo.

  Enseguida llaman a la madre y varios profesores se mueven para llevarlo al hospital. En ese momento el cielo se oscurece y una figura humanoide aparece sobre los cielos...

  2 meses después...

  En el hospital, el joven está acostado en una cama con un suero y varias máquinas monitoreando sus signos vitales, su madre está a su lado acomodando unas flores en un búcaro, esta se ve como una mujer joven de treintaitantos a?os, su cabello es como el de su hijo, pero sus ojos son verdes, lleva puesto una camisa blanca abotonada y una chaqueta oscura por encima, unos jeans negros y tacones altos. De repente, Daru empieza a abrir los ojos lentamente hasta que logra identificar el rostro de su madre.

  —?Mamá? —pregunta confundido—. ?Dónde estoy? ?Qué pasó?

  La madre, al ver su hijo despertar, lo abraza y desprende lágrimas de alegría.

  —Oh Daru que susto me diste —dice entre lágrimas—, sabes que no puedes hacer esfuerzo físico.

  —Perdón mamá, no quería preocuparte —intentando calmarla.

  En ese momento la puerta del pasillo estaba abierta y a Daru le llamó mucho la atención las voces que se escuchaban afuera y su corazón casi explota del susto al ver a un hombre en una camilla con unas patas de ara?a que salían de su cuerpo, sin omitir las mordidas y ara?azos.

  —?Pero qué carajos es eso? —dijo muy sorprendido.

  —Oh hijo, estuviste mucho tiempo en coma —le responde la madre—, hay muchas cosas que tengo que contarte, en estos dos meses la vida en la ciudad ha cambiado mucho.

  —?Qué fue lo que paso? —dijo con duda.

  —Te contaré todo desde el principio —comentó ella—. Todo empezó el día que caíste en coma, algunas personas empezaron a manifestar habilidades sobrehumanas muy extra?as, nadie sabía lo que pasaba todo era muy raro, solo seguían apareciendo estas personas con poderes sin ninguna explicación, hasta que él apareció...

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  En el recuerdo de hace dos meses aparece Hades con un traje elegante que era una camisa blanca con los primeros botones sueltos, pantalón y chaqueta negra sin corbata no tenía barba y su pelo, aunque seguía largo ahora estaba mejor peinado tapándole un ojo, el cual tenía un brillo rojizo. Se situó en el centro de la ciudad y su voz llegaba a todo el mundo.

  —Probando, probando, uno dos tres —dirigiéndose a todos los habitantes de la tierra—. Hola humanos, hacía mucho tiempo que no los veía, de seguro estarán confusos por las repentinas habilidades que han desarrollado algunos de ustedes, bueno estoy aquí para explicarles todo, para empezar mi nombre es Hades y soy el Dios de La Muerte y Rey del Inframundo, por si acaso no me creían antes de venir me tomé la libertad de destruir todas las armas nucleares de todo el mundo, así que es inútil pelear contra mí.

  ?Ahora lo más importante, con mi poder liberé los espíritus de criaturas que vivieron hace siglos; ahora están en sus cuerpos y les darán, como ya pudieron notar, poderes inigualables. Mi objetivo es que se diviertan con esto, siéntanse libres de hacer lo que les plazca, ya que soy un dios y nadie puede detenerme a partir de hoy legalizo cualquier delito que se cometa usando estos poderes, si la policía o el gobierno intenta algo simplemente los eliminaré, si no me creen son bienvenidos a ponerme a prueba. Estoy seguro que los espíritus les contarán sobre como usar adecuadamente su poder, dicho esto me retiro así que diviértanse, bye bye.

  Moviendo su mano para despedirse con una sonrisa en su rostro el dios simplemente desaparece sin dejar rastro.

  Volviendo al presente.

  —La policía intentó varias veces apresar a los criminales que tuvieran espíritus, pero todos simplemente morían —seguía contando la madre—, así que dejaron de intentarlo, en estos dos meses ya todas las personas con espíritus o al menos la mayoría saben controlar estos poderes a voluntad.

  —Joder —dice Daru sorprendido—. Esto es... impresionante, ?Crees que yo tenga uno?

  —No lo sé hijo —intenta responder—, no hay forma de saberlo, solo tú podrías saberlo.

  —Ya veo —en voz baja algo deprimido—. Supongo que sigo siendo un humano débil.

  Más tarde, el doctor revisa a Daru y le da un informe completo de su estado para darle de alta.

  —Mamá —comenta Daru—. Quiero regresar a la escuela cuanto antes, ya me siento mucho mejor.

  —?Estás seguro? —le pregunta la madre—. Puedes quedarte unos días para descansar.

  —Tranquila, estoy bien —afirma Daru—. Me aburro mucho en esta cama necesito algo para distraerme.

  —Está bien, ma?ana mismo te llevo a la escuela —le responde.

  Al otro día, Daru está poniéndose el uniforme para asistir a clases.

  —?Ya estás listo? —pregunta la madre desde el pasillo.

  —Si ya voy —responde Daru arreglándose la camisa—. Ya está, podemos irnos.

  Ambos salen del hospital y entran en el auto. Durante todo el camino ninguno de los dos dijo nada, Daru no dejaba de mirar por la ventanilla el caos que había en las calles por parte de los humanos con espíritus. Al llegar a la escuela la madre le da un beso en la mejilla y le arregla un poco la camisa.

  —Ten cuidado —le advierte la madre—, recuerda que no puedes hacer esfuerzos físicos por tu enfermedad, no quiero que te pase nada.

  —Tranquila mamá —intentando calmarla—, llevo 15 a?os tratando con esta enfermedad.

  La madre asiente con la cabeza aun estando un poco preocupada y termina por irse en su auto. Daru después de un largo suspiro comienza a caminar en dirección al patio de recreo preocupado por como lo tratarán luego de aquel desmayo. Mientras camina se siente nervioso al notar las miradas de los otros estudiantes y sus murmullos. Choca sin querer con un chico. Este traía como todos el uniforme blanco y amarillo, su pelo y ojos eran marrones y en punta hacia arriba rebajado a los lados.

  —Oye fíjate por donde vas —reprocha el chico—. Espera un segundo, tu eres el chico que se desmayó el primer día de clases, perdón por golpearte no vayas a desmayarte aquí también con un simple roce.

  El chico se ríe a carcajadas mientras los demás le siguen la risa. Daru suspira e intenta seguir su camino en silencio.

  —Pobres sus padres al hacerse cargo de un ni?o tan débil —insultándolo.

  —?Cómo fue? —Daru frena y le pregunta.

  —?Tienes algún problema? —le pregunta en tono de provocación.

  Daru se acerca con la cabeza baja y sin que nadie se lo esperara le lanza un pu?etazo en la cara al otro chico haciendo que este retroceda un poco.

  —?Pero qué carajos crees que haces idiota? —dice con voz de enojada.

  —?Acaso te dolió el pu?etazo de este debilucho? —Le responde Daru con una sonrisa.

  —Maldito, de esta no sales vivo —dice enojado.

  De repente los brazos del chico comienzan a hincharse rompiendo las mangas de la camisa, los demás estudiantes asustados hacen un circulo alrededor de los dos como si fuera una pelea mientras Daru solo se queda observando sorprendido lo que pasa.

  —No sé si estés al día con lo que pasa, pero debes saber de los espíritus —dice el chico mientras sus brazos se vuelven grandes, peludos y grises, yo poseo un espíritu animal para ser exacto el del Gorila.

  Sus brazos terminan transformados como los de un gorila grande y fuerte.

  —Te voy a dar una paliza de la cual no te podrás recuperar —comenta mientras estrella sus pu?os.

  Rápidamente corre en dirección a Daru y comienza a golpearlo varias veces con sus fuertes brazos, los cuales lo dejan aturdido mientras este no hace más que caer al suelo luego de intentar defenderse.

  —?Qué pasa? ?Eso es todo lo que puedes resistir? —dice el chico con ansias de más.

  Daru se pone de pie otra vez en posición de pelea. El chico sonríe y vuelve a arremeter contra él lanzando pu?etazos que lo hacen sangrar, mientras este cae al suelo el chico sujeta su cara con una de sus enormes manos y prepara la otra para golpearlo.

  —Hasta aquí llegaste —dice listo para golpearlo.

  Daru sentia todo su cuerpo adolorido, podía probar la sangre que se escurría por su rostro y llegaba a sus labios, apretaba sus pu?os con fuerza y sus dientes, la impotencia y debilidad que sentía lo estaban agobiando. Recuerdos de su ni?ez atormentaban su cabeza, en ellos era peque?o y corría pero su cuerpo se tambaleaba su respiracion se agitaba y su vista se nublaba, pensaba en su cabeza que no podía más, estaba a punto de desmayarse de nuevo.

  —Espera —interrumpe otro chico de los que observaban la pelea, este tenia cabello oscuro en forma de rulos enredados, sus ojos eran oscuros, su piel era sorprendentemente palida, quizas demasiado, su aspecto era delgado con poco musculo, traía el mismo uniforme que todos los presentes con diferencia de que traías también una sudadera negra con la ca`pucha puesta—. ?Vas a ensuciarte las manos con una basura inservible como él?

  —Jajajaja —ríe—. Tienes razón.

  El chico afloja un poco la mano que sujeta a Daru y este aprovecha la oportunidad y le escupe en la cara. Tenía una mirada decidida, a pesar de estar a punto de desmayarse o de esos recuerdos y pensamientos del pasado que no dejaban de atormentarlo algo dentro de el evitaba que se rindiera en este momento, estaba cansado de ser humillado por su enfermedad.

  —Ahora si te jodiste —dice el chico mientras le lanza un pu?etazo a todo dar.

  Daru solo puede cerrar los ojos junto con su pu?o y pensar en las ganas que tiene de darle un buen pu?etazo en la cara y que le duela. Justo cuando el chico golpea fuertemente levantando una gran nube de polvo, el público se queda perplejo y sorprendido al ver que debajo de su enorme brazo no se encontraba nada. En ese momento, sin previo aviso, aparece Daru al lado del chico y le lanza un pu?etazo que golpea su cara haciendo que retroceda.

  —?C-cómo puede ser posible? —pregunta sorprendido el chico—. Ese pu?etazo fue más fuerte que antes, maldito, así que si tienes un espíritu después de todo.

  Daru no tenía ni idea de lo que había pasado, fue como si se moviera a otro mundo totalmente negro y después apareciera como por arte de magia en un lugar distinto al que se encontraba antes.

  —?Qué está pasando? —dice Daru confundido—. Pensé que terminaría desmayándome por mi enfermedad, pero me siento mejor que nunca, mis sentidos están al 100% y ese pu?etazo que le di, se sintió más fuerte que antes.

  De repente el tiempo se para, Daru es transportado a su conciencia donde se encuentra todo oscuro con excepción de unos ojos rojos gigantes que lo observaban desde la sombra.

  —Veo que estás confundido, ni?o —dice una voz tenebrosa—, pero tranquilo te lo explicaré.

  —?Eres uno de esos espíritus? —le pregunta Daru.

  —Si —responde la voz—, de hecho soy el más fuerte de todos, soy el Dragón del Vacío, antes pensaba que eras débil y no quería darte de mí poder, pero si mueres yo también lo haré y aún hay muchas cosas que quiero hacer, una de ellas es volver a coronarme como el más fuerte de todos, ahora mismo por tu débil cuerpo solo puedes usar una peque?a parte de mi poder, pero escuché tu historia, se por qué no te has vuelto más fuerte y estoy aquí para decirte que acabo de eliminar de tu cuerpo tu estúpida enfermedad. Esa que te mantuvo encerrado en tu debilidad por tantos a?os, que no te dejaba siquiera correr un poco sin que te sintieras exhausto o te desmayaras.

  —?En serio? —pregunta Daru aun impactado—, pero eso no puede ser posible, mi enfermedad no tiene cura.

  —Destúpete los oídos peque?a rata —hablándole de manera más agresiva—, te estoy diciendo la verdad, al usar mi poder tu enfermedad simplemente desaparece de tu cuerpo, el cuerpo de un dragón no es tan débil como el de un humano, puede que para ti no tuviera cura, pero para mí es solo un virus insignificante que puedo desaparecer sin dejar rastro, así que no preguntes más.

  —No puedo creerlo —comenta Daru—, por primera vez siento que puedo ganar esta pelea, me siento fuerte.

  —La habilidad que usaste ahora mismo es la de viajar a otra dimensión llamada el Vacío —explica el Dragón—, al ser tu cuerpo tan débil es lo único que puedes hacer por ahora, además no puedes usarla como se debe ya que solo te transportas por un corto periodo sin contar que no es posible recorrer una larga distancia, por otro lado, tus habilidades físicas como fuerza, resistencia y agilidad están aumentadas, aunque no es mucho, será suficiente para que barras el suelo con este tipo.

  —Esto aún es muy raro para mí —agrega Daru—, pero no me queda más remedio que creerte y usar este poder para ganar.

  —Una última cosa muy importante —le dice el Dragón—. Soy la causa de la extinción de todos los otros espíritus en el pasado, muchos de ellos no estarán felices de ver que tú eres quien posee mi poder, así que es posible que vengan a matarte aprovechando que eres más débil, aun así ?Estás dispuesto aceptar mi poder?

  —?Bromeas? —dice Daru con una sonrisa sádica en su rostro—. Al fin tengo la fuerza necesaria para pelear y no tengo que preocuparme por mi enfermedad, que vengan los que quieran por mí, los aniquilaré a todos, haré temblar el suelo por donde pasemos.

  —Eso es lo que quería oír, ni?o —dice alegre el dragón—, tal vez después de todo no sea tan malo que seas el humano que lleva mi poder, ahora ve, acaba esta pelea.

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