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Capítulo 42 - El peso de los nombres

  Kael estaba a gusto escuchando las experiencias y aventuras de las tres aventureras que había conocido. Sus historias lo mantenían atento, con los ojos brillantes, como si cada palabra abriera una ventana distinta a un mundo que apenas comenzaba a descubrir.

  —Se?orita Lyris —dijo de pronto, se?alando con curiosidad—, quería preguntarle sobre ese pájaro que está con usted.

  Lyris sonrió de inmediato, mirando al ave con cari?o.

  —Ahhh, este es Coco, mi amigo. Lo encontré cuando era un polluelo que cayó de su nido, cerca de la granja de mis papás... desde entonces viajamos juntos hasta aquí. él me ayuda mucho a conocer el entorno donde viajo desde el aire y me alerta de posibles peligros.

  Valeryn asintió con aprobación.

  —Vaya, eso es buenísimo. Contar con un compa?ero así te ayudará bastante a seguir subiendo.

  Kael apretó los pu?os con entusiasmo.

  —?A mí también me encantaría ser aventurero!

  Elira soltó una risa ligera.

  —Ajajaja, todos los ni?os sue?an con ser aventureros, pero debes estar muy preparado. ?Hay monstruos muy feos allá afuera!

  —?Oye, no lo asustes! —reclamó Lyris, dándole un leve codazo.

  Valeryn observó a Kael con curiosidad.

  —?Y tú? ?Qué viniste a hacer aquí, peque?o?

  —Ah... sí, me adelanté a mi abuelo —respondió Kael, rascándose la cabeza—. Pronto vendrá, pero yo me adelanté porque tenía muchas ganas de conocer aventureros increíbles como ustedes.

  —Ay, qué ni?o tan lindo —dijo Lyris, incapaz de resistirse.

  No aguantó más y lo abrazó, subiéndolo a sus piernas.

  —Y... se?orita Valeryn —dijo Kael después de un momento—, ?le puedo hacer una pregunta?

  —Claro, peque?o. ?Qué sucede?

  —?Cuántos aventureros de rango S hay?

  Las tres chicas quedaron perplejas ante la pregunta.

  Valeryn se llevó una mano al mentón, pensativa.

  —Mmm... no sabría decirte con exactitud, pero aquí en Cautares deben haber unos ocho aventureros de rango S. Incluso algunos tienen contratos con bestias mágicas y son tan fuertes como los guardianes de la Casa Sungley...

  Kael la miró con desconcierto.

  —?Los guardianes de la Casa Sungley son fuertes?

  Elira respondió de inmediato, con entusiasmo.

  —?Por supuesto! Los guardianes de la Casa Sungley están al mismo nivel que un aventurero de rango S. Yo aspiro a ser como el Acero Azul de Taratios... el se?or Ken me inspiró mucho a entrenar mi esgrima de agua.

  Lyris asintió, animándose también.

  —Yo aspiro a ser tan rápida y sigilosa como el gran Se?or de las Bestias, Enta. Su agilidad y sigilo son increíbles...

  Con una risa amigable, Valeryn se unió a la conversación.

  —Yo también aspiraba a ese objetivo. A mí me inspiró mucho en su tiempo la gran guardiana Holley. Su fortaleza y su temple son dignos de admiración.

  Kael miró a las tres con una expresión de impresión absoluta.

  —?En serio los guardianes son tan imponentes...?

  —?Por supuesto! —respondieron al unísono.

  Valeryn continuó, con un tono cargado de respeto.

  —Y ni hablar de los grandes héroes de Taratios, de la Casa Sungley. Son verdaderos guerreros... el Pu?o Carmesí, Caria, y el Espadachín del Alba, Laret. Me encantaría tener su poder... y un contrato con una bestia mágica.

  Las dos novatas la miraron con admiración.

  —Tener un contrato con una bestia mágica... —murmuró Lyris—. ?Entiendo que es algo extremadamente difícil!

  —Así es —confirmó Valeryn—. Que una bestia te elija no es suficiente. Debes pasar una serie de pruebas y superar la ceremonia final en un evento especial que se celebra en Taratios. Yo postularé pronto.

  Las dos novatas la miraron con aún más admiración y le desearon la mejor de las suertes.

  Kael también la animó con entusiasmo, pero luego bajó la mirada y dijo en voz baja:

  —No sabía que los héroes tenían tanto respeto...

  —Por supuesto —respondió Lyris—. Ellos dieron su vida para salvar nuestro reino.

  —Derrotaron a cientos de demonios —agregó Elira—, y también a los grandes generales. Volvieron victoriosos... yo me siento honrada de vivir en la misma ciudad que ellos.

  Valeryn volvió a fijarse en Kael y le tocó suavemente la mejilla.

  —Y tú, peque?o... ?qué vienes a hacer con tu abuelo aquí?

  —Ay, no sé —respondió Kael entre risas—. Mi abuelo me dijo que pronto vendríamos al gremio porque él debía hacer algo y yo me adelanté. ?Quería conocer a grandes aventureros como ustedes tres! ?Estoy muy emocionado!

  Las puertas principales del gremio se abrieron de par en par, y en la entrada aparecieron tres figuras imponentes y ampliamente reconocidas.

  Era Lord Garbard, acompa?ado por dos de los guardianes más importantes de la Casa Sungley.

  La aventurera experimentada y las dos novatas quedaron impresionadas al ver a figuras tan reconocidas entrar al gremio. El murmullo habitual del lugar se apagó poco a poco; el aire cambió de inmediato. Todos los aventureros sabían quiénes eran. No solo eran famosos por su poder, sino porque se habían ganado el respeto a base de hechos y no de palabras.

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  Las tres figuras comenzaron a mirar a su alrededor, como si buscaran a alguien con urgencia.

  —Parece que buscan a alguien —murmuró Elira.

  Kael, al reconocerlos, comenzó a hacer se?as con ambas manos, llamando su atención con entusiasmo.

  Rápidamente, el gran lord se acercó a la mesa donde estaban las tres aventureras.

  —Buenas tardes, se?oritas —dijo Garbard con voz firme—. Lamento importunarlas.

  Las tres aventureras se pusieron de pie casi al mismo tiempo y lo saludaron torpemente.

  —?Oh, no importa en absoluto! —respondió Lyris, nerviosa—. Al contrario, para nosotras es todo un honor conocer a una figura tan respetada como usted... y a sus guardianes.

  Las dos novatas miraban con absoluta admiración a los ídolos que se encontraban detrás del lord.

  Garbard observó a Kael con una leve sonrisa.

  —Veo que están atendiendo a mi nieto. Espero que no las haya importunado de alguna manera.

  Ante esa declaración, las tres chicas ataron cabos de inmediato.

  Sus expresiones cambiaron por completo cuando comprendieron que habían estado cuidando al mismísimo heredero de la Casa Sungley.

  —?Ay! —exclamó Lyris, llevándose las manos al pecho—. ?Joven lord, mis más sentidas disculpas por haberlo tratado de manera tan descortés!

  Las dos novatas quedaron completamente petrificadas.

  —?Oye, tata! —dijo Kael, girándose hacia su abuelo.

  —?Qué sucede? —preguntó Garbard.

  —Cuando entré al gremio, un viejo borracho me quiso agredir —explicó Kael con seriedad—, y cuando se me acercó, las se?oritas Lyris y Elira me defendieron, ?pese a tener un rango más bajo que ese aventurero! ?Ellas son geniales!

  —Oh... vaya —murmuró Garbard.

  —Después la se?orita Valeryn lo detuvo —agregó Kael.

  Ken, uno de los guardianes, arqueó una ceja con interés.

  —Ohhh, qué interesante. ?Y por qué no nos dices quién fue el aventurero para compartir unos tragos con él?

  —Ahhh... ya se fue —respondió Kael, encogiéndose de hombros.

  Garbard se giró entonces hacia Valeryn.

  —Se?orita Valeryn, qué bueno verla con buena salud. Me alegra saber que está bien y le agradezco por su gran contribución a la ciudad.

  Las dos novatas y Kael miraron a Valeryn con curiosidad al escuchar esas palabras.

  —Ay, no diga eso, gran se?or —respondió ella con humildad—. Solo hago mi trabajo.

  Kael abrió los ojos con sorpresa.

  —?Cómo así, tata? ?Le das misiones personales?

  Enta intervino con calma.

  —Más o menos, joven amo. Lord Garbard financia todas las recompensas de rango A y rango S, ya que estas provienen directamente de solicitudes para defender la ciudad y sus alrededores de los monstruos del Bosque Indomable.

  —?Wow! —exclamó Kael—. Entonces en el Bosque Indomable hay muchos monstruos poderosos.

  Lyris, que ahora tenía a Kael sentado a su lado, asintió.

  —De hecho, nosotras tenemos prohibido entrar al bosque. Solo aventureros de rango B hacia arriba pueden realizar misiones ahí, por lo peligroso que es.

  Mientras conversaban, una recepcionista del gremio se acercó apresuradamente a Garbard.

  —Mi gran lord, le pido disculpas —dijo con una inclinación respetuosa—, ?podría darnos un poco de tiempo? El líder está atendiendo unos requerimientos importantes. Apenas se desocupe, lo atenderá.

  —Oh, pero si es Jane —respondió Garbard con cordialidad—. Muchas gracias por la notificación. Lo esperaremos aquí.

  Jane, la recepcionista del gremio, era una mujer joven de porte elegante y serenidad innata. Su larga cabellera negra, perfectamente lisa y brillante, caía hasta la cintura como un velo oscuro que contrastaba con su piel clara. Sus ojos verde esmeralda eran llamativos y expresivos, proyectando una mezcla de calidez, autoridad y una inteligencia práctica que dejaba claro que nada en el gremio escapaba a su atención.

  


  


  Ken estiró los brazos con tranquilidad.

  —Bueno, ya que vamos a esperar, pediré una cerveza. ?Quieres una, joven amo?

  —?Sí quiero! —respondió Kael sin dudar.

  Enta le dio un coscorrón suave en la cabeza.

  —Oye. Estás de servicio, y menos puedes ofrecer alcohol al joven amo.

  Y así, terminaron tres aventureras y un ni?o compartiendo mesa con dos guardianes y un lord.

  Lyris, apretando un poco a Kael contra su pecho, reunió valor y se dirigió a Enta.

  —Mi se?or Enta... yo... usted es...

  Antes de que pudiera terminar la frase, el cuervo descendió desde una de las vigas del techo y le dio un picotazo en la cabeza.

  —?Oye, Coco, no hagas eso! —reclamó Lyris, llevándose una mano al cabello.

  Kael soltó una peque?a risa.

  —Ahhh, tío Enta. La se?orita Lyris entró hace poco al gremio y es una usuaria de magia de viento. Quiere ser tan ágil y sigilosa como tú.

  Lyris, bastante ruborizada, asintió rápidamente.

  Enta inclinó ligeramente la cabeza.

  —Oh, vaya. Pues me siento bastante halagado por sus cumplidos, se?orita. Si desea seguir mi ejemplo, como consejo le diré que debe mantener una disciplina muy fuerte en su entrenamiento. Para un mago de viento veloz y sigiloso no se requiere desarrollar músculos rígidos y grandes... y, sobre todo, debe agudizar mucho sus sentidos: vista, olfato y oído.

  —?Ohhh! Muchas gracias, se?or Enta —respondió Lyris con entusiasmo—. Seguiré sus consejos al pie de la letra.

  Elira observaba la escena con los ojos llenos de admiración, y luego se giró hacia Ken.

  —Se?or Ken, he escuchado muchas historias sobre sus aventuras. Como maga de agua, me gustaría saber qué consejos podría darme.

  Ken recibió una cerveza de la mesa, la levantó un poco y la observó antes de beber.

  —Los poseedores de magia de agua se dividen en tres clases: magos, guerreros y término medio. Por la forma de tu espada, aspiro a que buscas ser alguien con aptitudes tanto de mago como de guerrero.

  Elira abrió los ojos con emoción.

  —?Así es, se?or!

  Ken asintió lentamente.

  —Hmm... como yo me especialicé solo en ser guerrero, no tengo tanta aptitud ni sofisticación en el uso mágico. Pero puedo decirte algo importante: la magia de agua es muy versátil y potente, a diferencia de otros elementos. La magia de agua, al igual que la de tierra y fuego, reacciona mucho al estado de ánimo de su portador.

  Tomó un sorbo y continuó:

  —En el campo de batalla me enciendo como nunca, defendiendo mis ideales, y mi elemento responde a esa energía. Eso es lo que más deberías tener presente. En técnicas específicas, las mías quizá no te ayuden mucho... pero esa conexión emocional lo es todo. ?Salud!

  Elira lo miró con profunda admiración y le agradeció el consejo con una leve reverencia.

  Kael se giró entonces hacia su abuelo.

  —Oye, tata... ?y entonces vienes a ver el tema de las misiones importantes?

  —Así es, muchacho —respondió Garbard—. Y también traje el carruaje, porque hoy recibimos los materiales que fueron procesados en Taratios del Racatros de tierra.

  Las tres aventureras abrieron los ojos de par en par.

  —?Se refiere al Racatros que encontraron hace dos a?os? —preguntó Valeryn, incrédula.

  —Así es, joven Valeryn —confirmó Garbard.

  Lyris, impresionada dijo.

  —He escuchado en libros nada más sobre ese tipo de monstruos... ?son muy fuertes?

  —?Por supuesto! —respondió Valeryn con firmeza—. Si un Racatros como el de hace dos a?os atacara la ciudad, incluso con los ocho aventureros de rango S que hay aquí, lo derrotaríamos a duras penas.

  Las dos novatas quedaron completamente perplejas.

  —?Y cómo le ganaron? —preguntó Elira, conteniendo el aliento.

  Kael intervino con naturalidad.

  —Ahhh, ?ese fue el monstruo que apareció y que apa y ama molieron a golpes?

  Enta asintió.

  —Así es, joven amo. Tus padres vencieron a ese Racatros de tierra.

  Las tres aventureras quedaron impactadas.

  Valeryn sonrió con cierta gravedad.

  —?Ya ven lo que les decía? El poder de los héroes supera por mucho al de un aventurero de rango S.

  Mientras conversaban, Jane volvió a acercarse con paso ágil.

  —Mi lord, el líder del gremio ya se ha desocupado.

  Garbard asintió con una leve inclinación.

  —Se?orita Lyris, se?orita Elira... ?podría pedirles un favor?

  —?Por supuesto! —respondieron ambas al unísono—. ?Pida lo que quiera, gran lord!

  —?Podrían cuidar a mi nieto un poco más mientras revisamos algunos temas del gremio? ?O pronto se retirarán?

  Lyris negó de inmediato.

  —Oh, no se preocupe, gran lord. Vaya sin cuidado. Estamos muy felices de compartir con el joven heredero.

  —Además, estamos esperando a otros miembros de nuestro equipo —agregó Elira—, así que estaremos aquí un buen rato.

  Garbard sonrió, satisfecho.

  —Muchísimas gracias. Se?orita Valeryn, ?no querrá acompa?arnos? De seguro hablaremos de algo que a usted y a sus colegas les interesará saber...

  Valeryn abrió los ojos, sorprendida.

  —?De verdad? Pues muchas gracias, mi lord. Será un gusto.

  Y así, las personas más imponentes de la sala de recepción se dirigieron a la sala de reuniones, dejando al joven amo esperando.

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